El drenaje linfático es una técnica muy suave y rítmica que estimula el sistema linfático para mejorar la eliminación de líquidos, toxinas y residuos metabólicos. Las maniobras son tan delicadas que apenas se nota la presión: el objetivo es activar los vasos linfáticos superficiales sin colapsarlos.
Personas con retención de líquidos, piernas cansadas, post-operatorios estéticos (lipoescultura, abdominoplastia), embarazo con edemas, sedentarismo o quienes buscan mejorar contorno corporal sin presión profunda.
El masajista realiza movimientos circulares muy suaves y siempre hacia los ganglios linfáticos. La sesión es relajante y dura 60 a 90 minutos. No se usa aceite o se usa muy poco, para mantener el contacto correcto con la piel. Es importante tomar mucha agua antes y después para favorecer la eliminación.
Para retención leve, 5 a 10 sesiones consecutivas. Post-cirugía, lo que indique el médico (generalmente 10 a 20 sesiones).
Sí, es muy recomendado para edemas en piernas. Solo con masajistas formados en drenaje y prenatal.
Porque la técnica moviliza líquidos retenidos hacia los riñones. Es una señal positiva: tomá mucha agua para acompañar el proceso.
No directamente. Reduce el volumen por eliminación de líquidos pero no elimina grasa. Acompaña tratamientos reductores, no los reemplaza.
Sí: infecciones agudas, trombosis, insuficiencia cardíaca descompensada, tumores no tratados. Consultá con tu médico ante dudas.
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